Desayuno en el hotel.
Salida por la mañana en autobús hacia Vilna, capital de Lituania.
En el camino visitaremos el histórico Palacio de Rundale, antigua residencia de verano de los duques de Curlandia. Construído en la primera mitad del S. XVIII por el reconocido arquitecto italiano Francesco Rastrelli, este palacio fue víctima de
grandes daños durante los conflictos que devastaron al país. Hoy en día, completamente restaurado, es un testimonio de la opulencia barroca, con sus ornamentados salones, exuberantes sedas, preciosos estucos, magníficas esculturas y una impresionante colección de arte. Sus espléndidos jardines de estilo francés complementan este sitio único por su belleza.
Después del almuerzo libre en la zona de Siauliai, continuaremos hacia la misteriosa Colina de las Cruces, lugar de peregrinación cuyo origen es incierto. Este lugar emblemático, arraigado en la historia y la devoción, es un testimonio vivo de
la fe y la resistencia del pueblo lituano. Imagine un paisaje salpicado de miles de cruces, crucifijos y esculturas religiosas, cada una de las cuales cuenta una historia de devoción y esperanza. Se cree que las primeras cruces se erigieron después del Levantamiento de 1831 como símbolo de resistencia y renovación espiritual. Desde entonces, peregrinos de todo el mundo han llegado a este sacro lugar para expresar sus oraciones.
Al finalizar la visita, continuaremos el viaje hasta nuestro destino final: Vilna.
Alojamiento.